La expresión encierros mas antiguos de españa suele llevar la conversación a Cuéllar, pero la respuesta seria no cabe en una sola fecha. Para entenderla bien hay que separar tradición oral, primeras menciones documentales, ordenanzas municipales y el encierro urbano tal y como hoy lo conocemos. Aquí repaso qué localidad tiene la base histórica más sólida, qué otras villas compiten con argumentos propios y por qué Pamplona, aunque sea la referencia más famosa, juega en otro terreno cronológico.
Lo esencial es que Cuéllar lidera la documentación, pero el debate no está cerrado
- Cuéllar es la referencia documental más fuerte: conserva menciones desde 1405 y una ordenanza escrita de 1499.
- Sahagún sitúa su primera autorización para correr vacas en 1410, una fecha muy temprana dentro de la tradición taurina urbana.
- Ciudad Rodrigo suele citar 1417 como una de sus primeras referencias taurinas documentadas.
- San Sebastián de los Reyes conmemora 1525 como origen documentado de sus encierros.
- Pamplona es el gran icono popular, pero su recorrido actual es posterior y no compite por antigüedad documental con Cuéllar.
- La clave está en no mezclar primera mención, primera regulación y forma moderna del encierro, porque no son lo mismo.
Qué significa de verdad hablar de antigüedad en un encierro
Cuando se habla de un encierro “más antiguo”, yo suelo separar tres planos que mucha gente mezcla sin querer. El primero es la mención documental: el archivo conserva una referencia a toros, vacas o fiestas con reses. El segundo es la regulación escrita: ya no solo existe la costumbre, sino una norma que la ordena. El tercero es la forma actual del festejo, que puede ser bastante posterior a la práctica original.
Ese matiz cambia mucho la respuesta. No es lo mismo decir que en un pueblo ya se corrían toros en la Edad Media que afirmar que existía exactamente el encierro urbano que hoy vemos, con recorrido definido, talanqueras y un protocolo estable. A mí me parece que aquí nace casi toda la polémica: muchas localidades tienen tradición antiquísima, pero no todas pueden demostrar lo mismo con el mismo tipo de prueba.
Por eso, cuando uno busca el origen de los encierros históricos de España, lo correcto no es pedir una sola fecha universal, sino preguntar qué se está midiendo. Con ese criterio ya se entiende por qué Cuéllar aparece casi siempre en primer lugar.

Cuéllar y la prueba documental más fuerte
Si tengo que señalar la villa con el expediente histórico más sólido, Cuéllar parte con ventaja. Su archivo conserva documentos desde 1405 con referencias a festejos con toros, y además cuenta con una ordenanza escrita de 1499 que regula expresamente los encierros. Esa diferencia entre “hay noticias de toros” y “hay una norma que los regula” es importante, porque da mucha más consistencia al argumento.
| Fecha | Qué aporta | Por qué importa |
|---|---|---|
| 1405 | Primeras menciones conservadas en el archivo histórico | Demuestra que la tradición ya estaba viva a comienzos del siglo XV |
| 1484 | Referencias continuas al pago de toros en los acuerdos municipales | Confirma que no era un hecho aislado, sino una práctica repetida |
| 1499 | Primera ordenanza escrita conservada | Es la prueba más clara de encierro como costumbre regulada |
Yo diría que aquí está la fuerza real de Cuéllar: no solo puede hablar de antigüedad, también puede mostrar continuidad documental. Eso no significa que todo lo anterior sea imposible, pero sí que la villa tiene una base histórica muy difícil de discutir con rigor. Y precisamente por eso se la suele citar como la referencia más seria cuando se habla de los encierros más antiguos.
Ahora bien, el mapa taurino español no termina en Cuéllar. Hay otras localidades con fechas muy tempranas que merecen entrar en la conversación, y ahí es donde el debate se vuelve más interesante que una simple clasificación.
Las villas que también reclaman un lugar temprano
No hace falta elegir entre tradición y matiz: varias villas españolas tienen encierros con un pasado muy antiguo, aunque no todas compiten con la misma fuerza documental. Algunas aportan primeras autorizaciones, otras conservan menciones a carreras de reses y otras, sencillamente, han logrado mantener viva una costumbre durante siglos.
| Localidad | Fecha que suele citarse | Qué la hace relevante |
|---|---|---|
| Sahagún | 1410 | Primera autorización para correr vacas en la Plaza de Santa María |
| Ciudad Rodrigo | 1417 | Primera referencia documental que suele asociarse a su Carnaval del Toro |
| Almodóvar del Campo | 1490-1591 | Conserva datos muy tempranos y libros de acuerdos que consolidan su tradición |
| San Sebastián de los Reyes | 1525 | La provisión de Carlos V es su gran hito histórico documentado |
| Portillo | 1471 | Su nombre aparece en debates locales sobre antigüedad, aunque la comparación es discutida |
La lectura honesta es esta: cada villa defiende una antigüedad distinta según el documento que toma como base. Algunas hablan de correr toros; otras, de correr vacas; otras, de encierros en sentido estricto. Si uno no precisa el criterio, el ranking queda falseado desde el principio.
También conviene no perder de vista que la antigüedad documental no siempre coincide con el peso cultural actual. Hay pueblos con menos documentación temprana que, sin embargo, han construido un relato festivo potentísimo y muy reconocible. Con eso en mente se entiende mejor el caso de Pamplona, que casi siempre aparece en la conversación aunque no por las mismas razones.
Por qué Pamplona domina el imaginario, aunque no la cronología
Pamplona es el gran icono mundial del encierro, y eso a veces hace pensar que también encabeza la lista de antigüedad. No es así. El propio Ayuntamiento de Pamplona explica que el origen de la carrera se remonta a la Edad Media, cuando los toros eran conducidos por jinetes hacia el centro de la ciudad, pero también deja claro que el recorrido actual es posterior, de finales del siglo XVIII, y que el nombre de encierro se empezó a usar mucho más tarde, en 1856.
Eso no le quita importancia; al contrario. Lo que hace Pamplona es otra cosa: convertir una necesidad logística antigua en una fiesta universal. Su fama no nace de ser la más vieja, sino de haber sido la más visible, la más mediática y la más influyente fuera de Navarra. Desde el punto de vista cultural, eso pesa muchísimo. Desde el punto de vista histórico, sin embargo, no borra a Cuéllar ni a otras villas con documentos más antiguos.
Yo creo que este es uno de los errores más comunes cuando se habla de encierros taurinos: confundir proyección internacional con antigüedad documental. Son dos méritos distintos, y en España conviven muy bien en lugares diferentes.
Por eso, si alguien pregunta por la tradición más antigua, la respuesta no debería empezar por la fama, sino por el archivo. Y ahí el debate ya se vuelve más serio, más útil y también más justo con la historia de cada pueblo.
Cómo leer estos datos sin confundir tradición con prueba
Para no perderse, yo siempre recomiendo mirar estas cuatro claves antes de sacar conclusiones rápidas:
- Primera mención: no es lo mismo una referencia genérica a toros que un encierro descrito con claridad.
- Primera regulación: una ordenanza demuestra que la costumbre ya tenía entidad social suficiente para ser ordenada.
- Continuidad: una tradición muy antigua pero interrumpida no pesa igual que otra mantenida durante siglos.
- Definición: “correr toros”, “correr vacas” y “encierro urbano” no son siempre la misma realidad histórica.
El segundo error frecuente es comparar tradiciones con escalas distintas. Hay pueblos que conservan una fecha medieval para una práctica muy concreta, mientras otros tienen una tradición enorme pero con documentación más tardía o menos precisa. Si se mezclan esos planos, cualquier ranking se vuelve engañoso.
Y hay un último detalle que me parece decisivo: muchas de estas fiestas nacen ligadas a la organización del ganado, a la plaza mayor, a los corrales y a la vida local, no a un espectáculo pensado para el visitante moderno. Entender eso ayuda a leer mejor la historia y evita convertirla en una simple competición de antigüedades.
Con esa lectura, el tema deja de parecer una pelea de orgullo local y se convierte en una historia rica, compleja y bastante más interesante.
La lectura más honesta para quien busca la tradición más vieja
Si alguien me pide una respuesta breve y rigurosa, yo la formularía así: Cuéllar es la referencia documental más sólida para hablar de los encierros más antiguos de España. No porque sea la única villa con pasado taurino temprano, sino porque su archivo ofrece una continuidad muy convincente desde comienzos del siglo XV y una regulación escrita que refuerza mucho su caso.
Pero la fotografía completa incluye a Sahagún, Ciudad Rodrigo, Almodóvar del Campo y San Sebastián de los Reyes, entre otras localidades que sostienen una tradición taurina de enorme peso histórico. Si uno quiere entender de verdad esta parte de la cultura española, no basta con memorizar una fecha: hay que mirar documentos, contexto y la manera en que cada pueblo ha conservado su fiesta.
Eso es lo que hace valioso este tipo de recorrido histórico. No solo aclara cuál es el encierro más antiguo en sentido documental, sino que también enseña a leer la tradición taurina con más rigor, sin quitarle emoción ni convertirla en una leyenda fácil.
